Gestión es mucho más que la ejecución de un plan. Es formar parte, involucrarse, seguir, preocuparse y hasta identificarse.

La gestión de la comunicación de una entidad, la gestión de su imagen pública, la gestión de una crisis, implican sentir la marca como propia pero con la objetividad necesaria que aporta la visión externa. No perder la perspectiva ni el objetivo final de la estrategia, permitirán desarrollar las acciones con la agilidad necesaria de cambiar, actualizar y mejorar según marque la actualidad.

Gestionar implica tener cintura y cabeza; firmeza y flexibilidad; seniority y modernidad. Porque gesitonar con eficacia la comunicación dependerá de la ejecución de la planificación, pero también del saber ver por delante, de poder girar cuando se vea necesario y de saber enderezar el rumbo de la imagen con cada golpe que se reciba.