Según la RAE, comunicar es muchas cosas. Y de todas las definiciones que propone, nos quedamos con las siguientes: hacer partícipe de lo que se tiene; hacer saber algo; conversar; transmitir señales con un código común; establecer medios de acceso; propagarse.

¿Necesita tu negocio comunicar? Sin duda.

Porque quieres hacer saber a los demás lo que tienes, ya sean productos o servicios que le puedan interesar (clientes potenciales y actuales, socios e incluso competencia).

Porque quieres que los demás sepan algo en concreto de tu  negocio: apertura, renovación, incorporación de nuevos servicios, lanzamiento de ofertas, consecución de logros, noticias, artículos de opinión o información general de interés.

Porque debes conversar con los usuarios de tu marca en los medios en los que ellos se encuentran: las redes sociales. Sí: son imprescindibles para todos. También para tu negocio.

Porque debes utilizar el mismo código que ellos usen, ya sea en Facebook, Twitter, Instagram, Youtube, Snapchat… o a través de la recomendación de un personaje influyente al que ellos siguen en Internet: los influencers.

Porque quieres ser accesible. Y para ello debes abrir canales de comunicación donde el mensaje pueda ser de ida y vuelta. Es el tiempo de la comunicación 2.0 y no puedes darle la espalda: hay que ser accesible y, además, tolerante.

Y porque debes propagarte. Como negocio, marca, producto o servicio debes ir más allá de donde estás. Tu obligación es crecer.