Rajoy, promesas y reformas

A punto de cumplirse un año de la llegada de Rajoy al Gobierno, la mayoría de los balances se centran en sus promesas incumplidas y en el gran número de reformas emprendidas o al menos anunciadas.

Quizá el asunto de las promesas es de los que más reprocha la opinión pública al actual presidente del Gobierno. Durante la campaña electoral, Rajoy fue acusado de moverse con imprecisión y poca claridad: ¿Dónde está el programa oculto del PP?, se preguntaban muchos tratando de despertar recelo hacia su candidatura.

Aseguraba Rajoy que no sabía en qué estado encontraría las arcas ni de qué manera hallaría los distintos ministerios y que, por tanto, no sabía con exactitud qué haría y qué no. Y aún así, en los pocos asuntos en los que fue claro, ha tenido que hacer lo contrario de lo que anunció. El diario Público, por ejemplo, editó este pequeño catálogo de afirmaciones del PP en campaña negando una posible subida de impuestos o la implantación de copagos en asuntos sanitarios. Pero sobre todos estos asuntos Rajoy se mostró siempre bastante cauto: “no es mi intención subir los impuestos”, dejando entrever que se se veía obligado a hacerlo por las circunstancias, lo haría.

Sin embargo la protección de las pensiones y la promesa de no tocarlas, ha sido una de las peores promesas incumplidas de Rajoy. Es quizá la que más ha podido costar tomar al presidente. En este asunto sí dejó la prudencia a un lado y aseguró, en diferentes ocasiones que las pensiones eran intocables.

Pero lo cierto es que si en algo fue claro Rajoy es en que pondría en marcha numerosas reformas estructurales. Tantas, que los Consejos de Ministros han creado una expectación informativa inédita hasta ahora todos los viernes. Tantas, que éstas llegan a “agotar” hasta la mismísima vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría, que siente “cansancio retroactivo” tras un intenso “esfuerzo reformista” en este año.

No debemos olvidar la inestabilidad social que se vive ahora en nuestro país como consecuencia de la grave inestabilidad económica. Ni que las reformas contribuyen a aumentar esta inestabilidad (la marea blanca es un ejemplo de tantos). Ni que además existe otra grave inestabilidad social que culpa a la mala praxis de los políticos, causantes de la grave situación económica y social. Y que en medio de este clima -caldo de cultivo de cualquier cosa- una inestabilidad política es lo que peor vendría a España en estos momentos. Y, sin embargo, es lo que más falta le hace.

Comunicación Gubernamental en power point

El Gobierno de Mariano Rajoy está marcando diferencias en la comunicación gubernamental. La elección de Soraya Saéz de Santamaría como ministra portavoz ya aseguraba una comunicación directa y eficaz por parte del Gobierno, debido a las cualidades demostradas por esta política durante la pasada legislatura en sus enfrentamientos con su antecesora en el cargo. Pero esto no ha hecho más que empezar.

Con motivo del cumplimiento de sus primeros 50 días de Gobierno (¿quién dijo 100?), ha publicado en su página oficial un documento en el que desgrana los principales cambios y reformas estructurales que ha iniciado en tan breve espacio de tiempo.

Este documento, elaborado a través de presentaciones de diapositivas bajo un conocido programa llamado power point, describe en 20 páginas los acuerdos iniciados por los distintos Consejos de Ministros del joven Gobierno: ajuste presupuestario y ley de estabilidad y sostenibilidad financiera de las Administraciones Públicas, saneamiento del sector financiero y medidas urgentes para la reforma del mercado laboral. Igualmente, enumera la actividad presidencial más destacada tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Pero no ha sido el primer power point que salía hoy de La Moncloa.

Previamente, el Consejo de Ministros quizá más esperado desde la toma de posesión el pasado mes de diciembre, el del anuncio de la reforma laboral, se basó en otra presentación en power point para justificar y explicar los principales cambios que se introducían en dicha reforma. Este otro documento de 23 páginas acompañó la explicación de la Ministra de Empleo, Fátima Báñez, durante la rueda de prensa posterior a la asamblea ministerial.

No soy seguidora de las ruedas de prensa del Consejo de Ministros, pero a tenor de lo que se iba publicando en Twitter, la decisión de apoyar la intervención en un documento así ha causado sorpresa entre los comunicadores. No era la primera rueda de este tipo que se producía así. La del 30 de diciembre -en la que conocimos, entre otras cosas, la subida temporal de impuestos-, ya contó con este tipo de presentaciones en diapositivas.

No se han cumplido ni 100 días cuando este Gobierno de Rajoy ha marcado grandes cambios en la comunicación institucional y gubernamental de nuestro país. Algunas de ellas deben ser puestas en cuarentena en cuanto a la estrategia y la táctica utilizada, como es la aparente evasión de los encuentros con periodistas por parte del presidente -y más si son abiertos a preguntas-. Pero ésta otra parece apostar más por  la apertura, claridad y calidad en la información gubernamental (a pesar de las críticas que este formato de diapositivas tiene entre los comunicadores). Todo parece indicar que el Gobierno de Rajoy comunicará más de una vez a través de power point.

Nada que objetar. Sólo voy a detenerme en un pequeño detalle. El próximo power point que salga de Moncloa, que cambie su nombre antes de ser enviado a los medios o publicado en la web. De esta manera no podremos saber que el documento definitivo no fue aprobado hasta su tercera edición. ¿Por qué si no habría de llamarse “El Cambio versión 3”? 😉