El uso de Twitter en los actos políticos: del #RajoyCumple al #findelacita (y III)

Las estrategias están para planificarlas. Y desde luego, para usarlas. De nada sirve diseñar un cambio en una estrategia de comunicación si no hay planificación ni aplicación al resto de los escenarios posibles.

Algo así como lo que ocurrió en la comparecencia de Mariano Rajoy en el Congreso para dar cuenta del caso Bárcenas el 1 de agosto de 2013. El giro se notó desde el primer momento en el que el presidente del Gobierno citó al ex tesorero por su nombre, Bárcenas, ya que hasta ahora había sido un auténtico innombrable para Rajoy. Sin embargo, el partido no siguió esa misma estrategia: el día antes, el vicesecretario de organización del PP, Carlos Floriano, solicitaba por escrito a todos sus militantes que apoyaran al día siguiente al presidente a través de las redes sociales, recordando los muchos logros económicos y acciones iniciadas a favor de luchar contra la crisis por parte del Gobierno.

el efecto de pedir perdón 

Pocos minutos después la sorpresa fue en aumento: Rajoy pedía perdón. Textualmente, dijo “me equivoqué. Lo lamento, pero así fue. Me equivoqué al mantener la confianza en alguien que ahora sabemos que no la merecía”. Esto marcaba un antes y un después en la estrategia mantenida hasta el momento. Reconocer un error y pedir perdón por ello es una actitud que otros antes en política han practicado con buenos resultados, como Clinton en el caso Lewinsky o el Rey Juan Carlos tras la caza de elefantes en Botsawa. Era un importante salto de calidad hacia delante. En realidad, de los pocos pasos que podía dar tras la publicación por parte del diario El Mundo de los SMS intercambiados entre el actual presidente y su ex tesorero, tal y como habíamos comentado ya con anterioridad aquí.

Podía ser que Rajoy ganara esa batalla dialéctica y de imagen ante la opinión pública, ante la ciudadanía y ante la prensa internacional con el cambio de estrategia. Y sin embargo ¿qué ocurría en Twitter? Esa era otra de las batallas que el equipo de Rajoy quería ganar ese día. Pues fue algo un tanto esperpéntico: mientras Rajoy pedía perdón en el Congreso, la cuenta oficial de Mariano Rajoy guardaba absoluto silencio y las cuentas en Twitter del Partido Popular y afines tuiteaban frenéticamente argumentos en defensa de su dirigente y de su lucha contra la crisis. Ninguno hizo mención a la petición de perdón. La consigna era otra, tal y como mandaba el hashtag elegido #RajoyCumple.

la ocasión perdida

Y este desatino se convirtió en un monólogo absurdo un poco más tarde, cuando la comunidad tuitera en general convirtió la coletilla citada por Rajoy en el hashtag más sonado del día a nivel nacional y global. Fue el triunfo del #findelacita frente al cocinado #RajoyCumple. Fue un auténtico efecto foso de orquesta que acaparó titulares en diarios nacionales y provocó la mofa en informativos internacionales.

Esta situación nos demuestra, una vez más, la poca confianza que a muchos políticos les da la red de los 140 caracteres. Y, sobre todo, el desconocimiento total y absoluto que tienen acerca de su funcionamiento, sus utilidades y la finalidad que deberían perseguir sus acciones, que no es otra que la conversación. Porque en las redes el mensaje no se controla, se influye. Y eso no se logra imponiendo hashtags ni argumentos. En este caso, claramente, no hubo ni conversación ni el más simple diálogo. Tan sólo un monólogo que fue visto por muchos como un auténtico espectáculo. Y por otros como una ocasión perdida. Una pena.

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El uso de Twitter en los actos políticos: del #RajoyCumple al #findelacita (II)

Eran otros tiempos. Twitter era una herramienta conocida sólo por muy pocos. Y los políticos que estaban en ella eran mirados con admiración por la reducida pero selecta comunidad tuitera de entonces. Sólo así se entiende la sonora huida que Rosa Díez protagonizó en el mes de marzo de 2009 por estar tuiteando a la vez que participaba en directo en un programa de tv
Pero como digo, eran otros tiempos. Hoy en día todos aceptamos como válido que la mayoría de las veces los políticos no gestionan personalmente sus cuentas en las redes sociales. Sobre todo si nos referimos a políticos que están en primera línea y se les presupone exceso de ocupaciones. Por eso a nadie le sorprendió que Barack Obama anunciara que sus propios tuits irían firmados con sus iniciales “bo”: se reconoce así que todos los demás han sido escritos por su equipo. 
Pero a la hora de intervenir en un gran acto político siguen surgiendo dudas: ¿tuitear no no tuitear desde la cuenta oficial la intervención del político? Tras analizar la repercusión que tuvo en Twitter la comparecencia de Rajoy en el Congreso por el caso Bárcenas, como parte de la ponencia “Del #RajoyCumple al #findelacita” del I Congreso Internacional de Open Goverment, podemos tener un poco más clara esta cuestión. 
Durante ese debate, se decidió que desde la cuenta oficial de Mariano Rajoy hubiera silencio absoluto mientras durara su primera intervención, tal y como han hecho en anteriores ocasiones. Una vez finalizado el discurso, se emitieron una serie de tuits que sintetizaban las principales líneas argumentales del discurso. No se utilizaron recursos de tuiteros como hashtags ni menciones, no se retuitearon tuits de los ya emitidos por otros ni se hicieron favoritos a los que transmitían u opinaban sobre lo que estaba pasando. En definitiva, se trató a Twitter y su comunidad como un medio de comunicación más al que se le facilitó el discurso en 140 caracteres, con mensajes planos y con poca fuerza comunicadora. 
Se dejó así constancia de la poca o nula confianza que esta red supone para el equipo del presidente, además de la ignorancia o (lo que es peor) el desprecio por el funcionamiento y los recursos de Twitter. Una vez más, el comportamiento del presidente del Gobierno con esta red es distante y fría, con escasa personalización y bastante desaprovechamiento de las oportunidades que ofrece. 
La cuenta del principal portavoz de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, mantuvo silencio durante la intervención del presidente. Pero una vez que comenzó su propia intervención en la tribuna, su cuenta comenzó a emitir en tiempo real las palabras que en ese instante sonaban en el Congreso. La cuenta de @_Rubalcaba_ demostraba, obviamente, que no estaba siendo manejada por el portavoz socialista. Sin embargo, actuar así le aportó algunos pluses. Por ejemplo, al transmitir en directo lo que ocurría, los fragmentos de su discurso transcritos en 140 caracteres adquirían la fuerza de las palabras pronunciadas en voz alta. 
Al escribir lo que oímos transmitimos sin querer los giros y los modos de hablar de quien lo pronuncia. Muy al contrario de lo que ocurre cuando resumimos un texto escrito. Por eso, aún hoy, al leer los tuits escritos ese día en la cuenta oficial de Rubalcaba nos parece estar oyéndole hablar, cobrando la fuerza y los matices que este tipo de intervenciones tienen siempre en la tribuna. Comparado con cualquiera de los tuits del discurso de Mariano Rajoy es el yin y el yang de la transmisión de eventos políticos en Twitter 😉 
Transmitir vía Twitter actos políticos en directo utilizando la cuenta oficial de quien interviene nos dará otras numerosas ventajas. La utilización de hashtags previamente escogidos no siempre es eficiente al hablar de política, tal y como hemos comentado recientemente en este blog en muchas otras ocasiones. Sin embargo, al transmitir en tiempo real tendremos margen de corrección de error para el protagonista del acto desde su cuenta oficial. Saber lo que dice la comunidad tuitera en un momento dado, entender y adaptarse a ella serán claves para ser aceptado como uno más de este vecindario y, por lo tanto, ser tenido en cuenta. La cintura, llaneza y el sentido del humor juegan aquí una clave importante. Como por ejemplo, la que demostró la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, cuando se desató la ironía en Twitter con el hashtag #aguirrefacts después de que ella asegurara que había destapado la Gurtel. Y participó en el debate de la siguiente manera:

Por eso, aconsejamos desde estas líneas tuitear siempre que se pueda en tiempo real los eventos políticos: la transmisión escrita puede recoger (según la habilidad de quien maneje la cuenta de Twitter) la fuerza de la literalidad de las expresiones dichas en el momento. Nos permitirá incluir los hashtags genéricos que la comunidad esté utilizando en ese momento para hablar del acto. Nos dará la capacidad de practicar la escucha activa, y favoritear o retuitear e incluso contestar determinados tuits o mensajes según la estrategia previamente definida. Con cierta facilidad, nuestros tuits serán destacados por Twitter entre los demás que hablen del tema al ser mayoritariamente favoriteados o retuiteados. Y, sobre todo, estaremos hablando cara a cara a los tuiteros, narrándoles lo que sucede, dando presencia en tiempo real al político en cuestión que no quiere dejar pasar la oportunidad de hablar en primera persona también en esta red. 

La presidenta no tiene quien le escriba

La nueva presidenta autonómica de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, no tiene quien le escriba. De hecho, su Twitter se ha quedado mudo desde el pasado 25 de julio. Y si no escribimos, por supuesto de actualizar la bio ni hablamos. Ésta es la imagen que presenta su perfil el día de la toma de posesión del nuevo cargo. Y conociendo el percal, será probablemente la que permanezca durante algún tiempo aún al buscar en esta red a la usuaria @_susanadiaz (¿nadie le comentó cuando se abrió el perfil que los _gionesbajos_ son lo peor?)

Entendemos que sus recientes ocupaciones como sucesora in pectore la habrán tenido demasiado ocupada como para perder “cero coma treinta” segundos en cualquier trayecto de su vehículo oficial para actualizar su Twitter desde el teléfono. Pero ¿que no lo haya hecho nadie de su equipo? ¿De verdad nadie de comunicación del PSOE se ha dado cuenta de que la presidenta no tiene quien le escriba?… Pues ya va siendo hora 😉

De todas formas, siendo honestos, poco esperamos de esta nueva presidenta en las redes sociales. Oficialmente, su presencia en Internet se limita a este somero perfil en la red de los 140 caracteres: es lo que tiene llegar a presidenta sin haberse presentado a unas elecciones, que tu equipo de comunicación no tuvo que preocuparse en abrir cuentas por doquier en todas las redes para dejar un profundo y profuso rastro digital del candidato en Internet.

Precisamente por no haber tenido campaña electoral, y porque la precipitación ha jugado bastante en este relevo a la carrera que se ha producido (de nuevo) en la presidencia de la Junta de Andalucía por el acoso de los ERE, hoy sabemos que la presidenta no tiene quien le escriba. Porque analizando su perfil de Twitter se descubre a una consejera fresca, directa, personal, que responde a las menciones (que le interesan) y que se muestra cercana con sus compañeros de partido.

Una vez que anunció su candidatura a las primarias, todo cambió en su Twitter. Salvo el anuncio de hacerlo, y la publicación de la carta en la que pedía el aval a los militantes del partido, ni una sola referencia más; ni siquiera al hecho de que ya fueran innecesarias las elecciones porque era la única que había reunido los avales exigidos. Pero ni a esa cuestión ni a ninguna otra, salvo la referencia al accidente ferroviario en Galicia la víspera de Santiago.

Imaginamos que la urgente preparación para el relevo en el cargo ha precipitado su silencio tuitero, señora presidenta. Imaginamos también que ya habrá asimilado que no seguirá usando esta herramienta como antes. Pero ya que es la única red social (por así decirlo) en la que se deja ver, sería de un gran interés para esta tierra que no perdiera el contacto virtual con la realidad ciudadana que aporta Twitter. Dentro de poco ya tendrá quien le escriba. Pero, por favor, no deje de leer tuits, trendic topics y hashtags, tuits de gente de su partido y de los contrarios: su objetividad se lo agradecerá. Y aunque no siga listas ajenas ni propias, aunque no haga favoritos a sus tuits preferidos, amplíe esa lista de follwing que tiene: sus pies estarán mejor asidos al suelo y, por lo tanto, más cerca de esos ciudadanos que nunca le votaron como presidenta pero que, sin duda, deberán hacerlo algún día.

@elenabarrios

Política y ciudadanía, tanto por hacer

Ahora que la corrupción ha sustituido a los políticos como el segundo problema para los ciudadanos -sólo por detrás del paro-. Ahora que creemos más en los movimientos sociales que los políticos porque vemos que aquéllos tienen más eficacia. Ahora que cada vez somos más los que pensamos que hay muchas cosas que cambiar en nuestro sistema democrático. Ahora que releo a Antoni Gutiérrez Rubí y sus ocho claves para recuperar la confianza política… Ahora es el momento de hablar de Regeneración Democrática y Ciudadanía, el tema que centró el  evento organizado hace unos días por #politicaredes en el Ateneo de Madrid y al que tuve la suerte de acudir y poder presentar y dar paso a las diferentes mesas de debate.

Salón Plenario del Ateneo de Madrid, testigo ilustre de importantes tertulias
políticas y culturales a lo largo de su historia

Fue todo un acierto de Carlos Gutiérrez, director de Gutiérrez Comunicación y creador de Política Redes, elegir el Plenario del Ateneo de Madrid. Este ilustre salón, inaugurado por Cánovas en 1884 (en su ubicación actual) y testigo de tantas discusiones culturales y políticas de referencia para nuestro país, fue testigo de un nuevo debate que podría tener similar trascendencia política, histórica y cultural con el paso de los años: el papel que juega la ciudadanía en la imprescindible Regeneración Democrática que está aún por ver y que está siendo tan demandada por diferentes sectores de la sociedad.

Comenzó Benigno Pendás, director del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. Abrió las intervenciones con “Una apuesta por la Regeneración Democrática”, donde dejó claro que la democracia participativa puede ser un buen complemento de la democracia representativa, pero nunca su sustituto. Igualmente, apostó por las nuevas tecnologías como motor de atracción a los jóvenes hacia las instituciones, de las que se sienten muy alejados y recomendó a la clase política acercarse más a los ciudadanos a través de las redes sociales, “dando pasos al frente”.

El socio director de Dog Comunicación Rafa Rubio, intervino con la conferencia “Una huida hacia adelante”, que fue prácticamente en lo que consistió su intervención, adelantándose al resto de las mesas de debate que se sucederían a lo largo de la jornada y a las que les planteaba las preguntas que a su juicio debían responder para dar una salida a la Regeneración Democrática a través de la Ciudadanía. En cualquier caso, defendió el momento actual como el de los proyectos pequeños, la hora de solucionar los problemas concretos de la sociedad a través de la colaboración que surja entre estos proyectos pequeños que parten de la propia ciudadanía.

Nuevos modos de diálogo entre políticos y ciudadanos

Antes de la pausa a media mañana tuvo lugar una de las mesas más reveladoras de la jornada, la de Lobby y Asuntos Públicos sobre “Ficción y realidad”, con Joan Navarro, socio y Vicepresidente de Asuntos Públicos de Llorente&Cuenca, María Rosa Rotondo, presidenta de la Asociación de Profesionales de las Relaciones Institucionales (APRI) y lobista profesional y Yolanda Román, activista social por los derechos de la infancia y bloguera de LasReincidentes.es. Entre todos, dejaron claro que el lobista es aquél agente de la sociedad que quiere participar de alguna manera en la toma de decisiones y que para ello utiliza como herramientas fundamentales la estrategia, el diálogo y la comunicación pero siempre basadas en la flexibilidad. De la mano de Rotondo conocimos la necesidad de una regulación en el sector, ya que si lobby es participación, regularlo es regular la participación de la sociedad civil en la democracia. Igualmente de clarificadora fue su afirmación, apropósito de las redes sociales, de que el diálogo entre políticos y ciudadanos ha cambiado aunque algunos aún no se hayan dado cuenta. Y apuntaba a la vez a la comunicación y a las nuevas tecnologías como los medios más receptivos para propiciar el diálogo con la clase política.

El evento fue también escenario de un interesante debate sobre como transparentar las organizaciones políticas a través de la apertura de los datos públicos. Era la mesa de Open Data. Comenzó Marc Garriga, experto en transparencia y procesos de aperturas de datos estableciendo que “los datos son el nuevo petróleo de la Sociedad” capaz de generar negocio y que el Open Data trata de “abrir los datos públicos de la forma más estándar posible para que puedan ser reutilizados de manera automática”. El creador del Open Data de Euskadi, Alberto Ortiz de Zárate, aclaró que la transparencia es un proceso que se forma con claridad y con obscenidad en el que se enseña lo oculto. Que cuando hay transparencia sin honestidad debemos hablar de “propaganda” y que en torno al proceso de la transparencia por parte de la Administración es necesario crear una comunidad y establecer un diálogo con ella. Finalmente, el experto en Open Datas Carlos de la Fuente, denunció que las actuales webs de los partidos políticos “son deprimentes: sólo son espacios  de difusión de noticias”, defendió el beneficio que supone a cualquier entidad generar información, además de advertir de que la no utilización de datos sólo significa que serán utilizados por quien no los ha generado, no que vayan a quedar ocultos. Y concluyó que la utilización de los datos supone una oportunidad en la que lograr participación , compromiso y confianza.

De la mesa del Ciberactivismo, protagonizada por distintos representantes de diferentes ONG’s concluimos, entre otras cuestiones, que si recogiendo firmas no se cambia el mundo, con el ciberactivismo se logra poder para influir en la toma de decisiones. En este sentido, las nuevas herramientas de comunicación tecnológicas juegan un papel fundamental, como reconoció abiertamente Emilia Sánchez, responsable de relaciones con las Cortes y la UE de Intermón Oxfam. “Twitter ofrece a los usuarios en general y a los ciberactivistas en particular una capacidad de dialogar con quienes toman las decisiones que antes no existía”, aseguró. En esta misma mesa también participaron María José Caballero, directora de campañas de Greenpeace y Miguel Ángel Calderón, director de comunicación de Amnistía Internacional en España, de quienes aprendimos la importancia que tienen tanto la libertad como la capacidad de buscar apoyos externos para las acciones de ciberactivismo.

La ciudadanía, oportunidad para enriquecer las instituciones

El debate acerca del papel de la ciudadanía en la Regeneración Democrática fue a parar entonces a la mesa sobre Guías de Estilo y Redes Sociales, donde Cristina Juesas, responsable de comunicación de Euskampus, quien defendió la importancia de contar con guías de estilo para definir cómo se gestionan las cuentas en las redes sociales y marcar, desde ellas, los niveles de respuesta ante las demandas de los ciudadanos. Por su parte Antonio Ibáñez Pascual, responsable de Gobierno Abierto de Castilla y León, destacó que definir el objetivo por el que una institución quiere entrar en las redes sociales antes de entrar es clave para el éxito o no de esa presencia; igualmente, aconseja que se responda a la pregunta: “Si yo no fuera yo, me seguiría en las redes sociales? como punto de partida para analizar y mejorar lo que no funciona. En este sentido, hay que alabar la intervención de Miguel Gonzalo, responsable de la web del Congreso de los Diputados, en la que no faltó la autocrítica y mencionó los retos que aún considera que tiene que lograr la cuenta oficial del Congreso en Twitter, tales como saber dar una respuesta a la desafección política de los ciudadanos. En cualquier caso, fue muy clarificador su opinión acerca de que “la ciudadanía es una gran oportunidad para enriquecer las instituciones”.

Finalmente, una mesa formada por distintos profesionales de los medios de comunicación cerró el debate sobre Ciudadanía y Regeneración Democrática debatiendo, precisamente, sobre el papel de los medios en este proceso. Juan Luis Sánchez, subdirector de ElDiario.es, Borja Ventura creador de Sesión de Control y Sonia Sánchez, actualmente jefa de política en Cadena Ser, coincidieron en apuntar el papel fundamental que las redes sociales juegan actualmente para que determinados hechos sean noticiables. En este mismo sentido, por ejemplo, Juan Luis Sánchez apuntó que un partido ya no es protagonista de la acción política, sino que será el instrumento de la acción política de otros. Como es ya casi tradición cada vez que participan periodistas en mesas redondas de eventos de redes sociales, en algún momento se llegó a cuestionar por parte del público el papel jugado por los medios de comunicación en los últimos años. Así, apareció en el debate el recurrente tema de si los medios de comunicación tradicionales son en parte “culpables” del ascenso de las redes sociales por haber vetado de la información a muchos sectores de la sociedad.

Concluyó así un intensísimo debate que se prolongó durante toda la jornada, que logró congregar a una gran cantidad de gente en el plenario del Ateneo de Madrid y a una cantidad muchísimo mayor tras la señal de streaming, logrando convertir el hashtag del evento #politicaredes en Trendic Topic durante gran parte de la jornada.

Aprendimos mucho. Sobre todo del largo camino que aún nos queda por recorrer. De cómo las potentes herramientas que suponen las redes sociales son un gran medio para salvar muchos de los problemas que acechan a la política en nuestros días (bueno, de la corrupción no la salva ni las redes). No hemos logrado aún conocer el camino que se deberá andar hasta lograr esta esperada Regeneración Democrática. Pero al menos nos queda el consuelo de saber que en las redes hemos iniciado el diálogo y que en ellas encontraremos el medio para lograr la conversación capaz de sentar sus bases, las de su salvación.