Los ODS, una nueva forma de trabajar por el Desarrollo

Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible conforman la Agenda 2030 marcada por Naciones Unidas para todo el mundo

Trabajar por el Desarrollo es una de las mejores ocupaciones que se pueden tener, sobre todo si cuentas con esa sensibilidad especial que tienen los que se dedican, se han dedicado o les gustaría dedicarse a la Cooperación. Y yo he tenido esa suerte: trabajar con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. La primera herramienta de ONU para implantar los ODS en el mundo fue el Fondo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDG Fund por sus siglas en inglés), encargada de ejecutar programas de desarrollo en el mundo orientados a implantar los ODS, con quien tuve la suerte de poder trabajar durante año y medio.

El Fondo de los ODS ha ejecutado 23 programas de desarrollo en el mundo.
El Fondo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas ha sido la primera herramienta de ONU para implantar los ODS en el mundo.

Con esta herramienta Naciones Unidas instauró un nuevo modo de trabajar que resultó novedoso y sobre todo existoso tanto por los agentes integrados como por los resultados cosechados. Desde este Fondo de los ODS se organizó un Grupo Asesor del Sector Privado que se encargó de facilitar con su participación la obtención de experiencias en primera persona sobre empresas participantes en programas de desarrollo en el mundo.

Desde este fondo se trabajó en 22 países en el mundo con el sistema de fondos de contrapartida, que exige al receptor de la ayuda aportar la misma cantidad económica que recibe. Este modo de funcionamiento se reveló pronto como una manera muy eficiente de lograr la implicación de los gobiernos locales tanto en la petición de los programas como en el seguimiento y ejecución de los mismos. El famoso “enseñar a pescar en vez de dar el pez” cobraba sentido y se hacía realidad al lograr esta implicación de los gobiernos: al terminar la ejecución de los programas, el hecho de que hubieran sido realizados por agentes locales, garantizaba la continuidad del programa más allá del tiempo programado por Naciones Unidas.

El Fondo de los ODS ha trabajado en San Marcos (Guatemala) para acabar con la desnutrición crónica de mujeres y niños de la región.
Programa del Fondo de los ODS desarrollado en San Marcos, Guatemala, para frenar la desnutrición crónica de mujeres y niños en la región.

Los programas ejecutados a lo largo de tres años abracaron todo tipo de acciones. Y todos ellos fueron ejecutados de manera transversal por las diferentes agencias de Naciones Unidas implicadas en cada uno de los casos. Así, por ejemplo, el Fondo diseñó un un programa de Seguridad Alimentaria en San Marcos (Guatemala) dirigido a involucrar a la población local en la lucha contra la desnutrición crónica de mujeres y niños en la región, incidiendo sobre los ODS 1, 2, 3, y 10. Para ejecutarlo contó con la participación de diferentes agencias y organismos de la ONU (OMS, FAO, UNICEF y PMA) y con algunos organismos nacionales de Guatemala que funcionarion como socios locales (Ministerio de Salud y Asistencia Pública, Ministerio de Agricultura, Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutrición y con el gobierno local de la región). El resultado en concreto de este programa puede ser consultado en la página web del fondo o leer alguna de las historias que se han venido publicando en su blog.

Objetivos de Desarrollo Sostenible: un mundo mejor “sin dejar a nadie atrás”

 

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas son la llamada que hace tres años hizo ONU bajo la secretaría general de Ban Ki-moon para hacer un mundo mejor. Pretenden cumplir una ambiciosa Agenda para el año 2030 y tiene como principal fin el “no dejar a nadie atrás” . Este lema tiene una doble vertiente, ya que se refiere tanto a los receptores de las acciones y programas de desarrollo como a los agentes que deben ser responsables de proteger el planeta y hacer un mundo mejor y que somos todos.

La lista de cumplimientos propuesta por Naciones Unidas va desde acabar con la pobreza, lograr la protección y conservación del planeta hasta conseguir sociedades más justas, pacíficas e inclusivas. Y así hasta llegar a los 17 Objetivos que fueron aprobados por los 193 países miembros de Naciones Unidas con el compromiso de que fueran alcanzado por todos los países para el año 2030. Y cuando dice todos, quiere decir todos.

Al definir esta agenda, Naciones Unidas estableció una hoja de ruta para el desarrollo y la sostenibilidad del planeta que afectaba no sólo a un grupo de países (desarrollados o en desarrollo). Por primera vez, hizo un llamamiento universal a gobiernos de países, ciudades, regiones, empresas, universidades, sociedad civil… Todo el mundo, “sin dejar a nadie atrás”, debe alcanzar la Agenda 2030. Por primera vez ONU vino a decir algo así como que esto es lo que hay que hacer en el mundo, esta es la manera de dejar un mundo mejor, pero tenemos que hacerlo contando con todos.

Los ODS, que nacieron tras el fin del plazo de los Objetivos del Milenio, comenzaron a ponerse en práctica hace 3 años y han sido evaluados anualmente por todos los países, demostrando que queda aún mucho camino por recorrer. Pero también que son metas alcanzables, que ya hay países que logran el cumplimiento de algunos de los objetivos, y que el cambio y conseguir que todos tratemos de dejar un mundo mejor es posible.

Otra de las grandes novedades que aportan estos objetivos es la interconexión que todos los objetivos tienen entre sí. Es decir, que al actuar sobre uno de los objetivos necesariamente se actuará mejorando los indicadores de otros objetivos que se ven relacionados. Así, por ejemplo, si trabajando por avanzar en el ODS 5 en un país en desarrollo se facilita el acceso al trabajo autónomo de una mujer relacionado con la producción y venta de artesanía local, a la vez se estará avanzando en otros objetivos: ODS 1, fin de la pobreza (al facilitar el acceso a nuevas fuentes de ingresos para una familia); ODS 2, hambre cero (nuevas fuentes de ingreso permitirían reducir la posible deficiente alimentación de los miembros de esa familia; ODS 3, salud y bienestar (al mejorar su alimentación se verían beneficiados los índices de salud); ODS 4, educación de calidad (el acceso a nuevas fuentes de ingresos de la madre facilitarán su decisión de que los niños vayan antes y por más tiempo a la escuela); y, de la misma manera, se verían afectados los índices de los ODS 8 y 10, referentes al trabajo y crecimiento económico y la reducción de desigualdades respectivamente. O si a nivel particular alguien materializa acciones encaminadas a reducir el consumo de agua y electricidad innecesarios, puede estar incidiendo sobre los objetivos 7, 12, 13, 15…

¿Pero realmente estamos incidiendo en todos estos objetivos con tan pequeñas acciones? Sí. Para ello esta lista de objetivos fue concretada en una serie de metas alcanzables y medibles: son las 169 metas en las que se concretan los 17 ODS. Y que, en el día a día, pueden concretarse en hasta 170 acciones diarias para transformar nuestro mundo.  Así es como este llamamiento universal para salvar el planeta incluye una llamada a la sociedad civil, a las universidades y a las empresas. Naciones Unidas ha entendido que el desarrollo pasa por contar con todos: tanto para la difusión como para la ejecución o el cumplimiento de las metas. Y esto, en definitiva, es lo que significa “no dejar a nadie atrás”.