¿Se hablarán algún día nuestros políticos por las redes sociales?

Me parece que de momento no, o al menos aún no lo hemos visto en esta campaña electoral. Nuestros políticos, o mejor dicho los candidatos de los dos grandes partidos, aún no se han dirigido la palabra entre ellos dentro de las redes sociales. ¿Y para qué?, se preguntarán muchos. Pues para lo mismo que para lo que han venido a las redes: para que les veamos todos.

Y no me consta que lo hayan hecho, a pesar de que Rajoy y Rubalcaba se siguen en Twitter mutuamente, de manera pública y visible por todos (no a través de listas, que es un poco trampa la verdad). Pero hoy han estado a punto de hacerlo en otra red. Ha sido en Google+, donde nuestros candidatos también han desplegado sus velas electorales y se prodigan al igual que en el resto de las redes.

El candidato popular, Mariano Rajoy ha convocado por la tarde a su audiencia en redes sociales para que estuvieran atentos a sus muros: “Tienes un mensaje. A las 19’00 aquí.”. Ya la semana pasada, Rajoy y su equipo utilizaron esta misma estrategia para presentar un vídeo electoral de la serie “rajoyistas por el mundo”. El anuncio previo provocó todo tipo de especulaciones en Twitter bajo el hagstag #ApuestaSorpresaMariano hasta que el vídeo se dio a conocer.

La estrategia debió funcionar, porque hoy de nuevo a la carga. Y a partir de las siete de la tarde se publicaba casi simultáneamente en todas las redes un vídeo exclusivo para Internet dirigido a animar el voto de los apolíticos, no votantes y no simpatizantes con el Partido Popular. Un buen vídeo, todo hay que decirlo.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=5StlJFpp6KY]

Y en Google+, el candidato popular utilizó una herramienta propia de esta red bastante novedosa: lo que llaman “quedadas” y que vienen a ser videoconferencias que pueden ser públicas y abiertas para que se una el que quiera. De éste tipo debió ser la de Rajoy, porque esto es lo que vemos en su perfil:

Y claro, risas garantizadas para los apuntados en la quedada. Pero rastreando un poco más, puedo saber que tras unirse el candidato del PSOE a la quedada del candidato del PP para hablar en vivo y en directo, a los pocos segundos Rubalcaba lo abandona, justo después de que varios de los presentes se preguntaran: Es Rubalcaba?

Es un poco raro, no? Los equipos de campaña de ambos candidatos estuvieron discutiendo durante semanas si habría o no debate cara a cara ante las cámaras de televisión. Y ahora así, tan fácil, ¿se van a ver las caras o hablar por el chat para debatir sobre no sabemos qué por la red social de Google? ¿En serio??? Con razón los asistentes a la “quedada” con Rajoy no daban crédito de lo que veían! 
¿Y qué hacía el candidato socialista mientras tanto? Miren lo que publicaba tan sólo unos minutos antes de que abandonara el chat de Rajoy: 

Se queja de que el PP le impide hacer un acto en Antequera. A las 19.08. Y sabemos que a las 19.10 abandonó el chat unos instantes después de haber entrado. ¿Qué le ocurrió? Pues a lo mejor le dio un ataque repentino por el enfado de haberse encontrado en el acto cancelado en la ciudad malagueña, y se disponía a pedirle cuentas al que él cree responsable… “Oye, Rajoy, que digo yo que ya me podías haber dejado que me reuniera con los míos en Antequera, que mira que está lejos esto. Tú sabes lo mal que me sienta llegar hasta aquí para nada?. Hombre, un poquito de por favor, no?…” Y Rajoy le habría podido responder: “Mira, Rubal, yo de eso no puedo ser responsable, o tú sabes quién manda en Andalucía? También de eso tengo yo la culpa? Hombre, hasta ahí llegaría la broma!” …¿Te imaginas cómo habría sido la quedada? 🙂 Para grabarla, eh?…

O a lo mejor, simplemente fue que se deslizó un error entre los que gestionan la cuenta de Rubalcaba y entraran en la quedada sin haber cambiado de perfil. Es posible. Pero ¿verdad que nos habría gustado más que se vieran las caras y se dijeran en la red lo que piensan, como hacemos todos? 🙂

Lo que nos dejó el debate no sólo en Twitter

Fue el cara a cara entre los candidatos de los dos partidos mayoritarios. Mariano Rajoy y Alfredo Pérez Rubalcaba se enfrentaban supuestamente para defender sus programas electorales cara a cara, ante los posibles votantes.

Y como era de preveer, el debate fue mucho más divertido al ser seguido por Twitter. Es decir, siguiendo las imágenes y los diálogos de los candidatos de TV, pero teniendo unos comentaristas muy peculiares: aquellos que conforman tu Time Line, aquellos que a diario ves en tu muro comentando todo tipo de cosas. Y el día D tocaba hablar del debate.

El primer conflicto estuvo en el hashtag elegido para unificar la conversación. Aquí los medios offline, que todavía no terminan de enterarse de qué va esto de Twitter, proponían sus propias etiquetas, como si se tratara de ganar una batalla de audiencias. Por supuesto, los tuiteros hicieron lo que les vino en gana y se tuiteó mayoritariamente con los hashtag #debate y #eldebate (en vez de los pretendidos #caraacarartve #DebateA3).

Informe de Pirendo sobre los hagshtags más usados durante el debate. 
Pero hubo más en la red de los 140 caracteres. Como consecuencia directa del aburrimiento y del descrédito que les produce la política en general y sus actores en particular, los tuiteros fueron capaces de sacar punta y hacer los comentarios más jocosos y ácidos acerca de lo que estaban presenciando: 
Y para terminar de redondear la noche, la comunidad tuitera sacó a pasear uno de sus entretenimientos favoritos: los facts. El presentador-moderador del encuentro fue el personaje elegido en esta ocasión. Y la noche se convirtió en un ir y venir de risas garantizadas con los #campovidalfacts. He aquí una muestra: 
Pero fuera de Twitter, algunas cosas nos quedaron claras. A saber: que Rubalcaba eligió el ataque como mejor defensa a lo que era ponerse en evidencia al defender su programa ante la pregunta obligada: “por qué no había puesto en marcha durante los últimos 7 años” esa fórmula magistral que decía poseer para acabar con las sangrantes cifras del paro.  Y para evitar tener que encontrarse con esa pregunta a cada propuesta socialista, Rubalcaba (rebautizado como “Sr. Rodríguez Rubalcaba” por Rajoy) decidió atacar los puntos débiles de Rajoy: los recortes en pensiones, Sanidad, Educación, la temida privatización de servicios públicos o la derogación del aborto o el matrimonio gay. La estrategia era adecuada. Lo erróneo fue su escenificación: Rubalcaba pareció más un entrevistador en la oposición dirigiéndose a un presidente al que hay que pedir cuentas por sus actuaciones. Y así, el candidato socialista daba en todo momento por ganador de la contienda electoral a su principal oponente. Este error fue corregido tras la primera pausa de publicidad, momento a partir del cual se dirigió siempre a Rajoy cuestionándole con el condicional por delante: ¿qué haría usted…? en vez del ¿qué va a hacer….? 
También nos quedó claro que Rajoy prefiere leer, lo cual le resta obligatoriamente la fuerza y la credibilidad que dan una mirada segura que se mantiene fija mientras afirma y defiende su programa. Rubalcaba, por su parte, padeció también durante el primer bloque cierto aspecto de desaliñado por una corbata torcida y un traje que le quedaba grande. Y eso, unido a los ciertos momentos del debate en los que pareció quedarse sin argumentos, contribuyó a darle cierto aire pesadumbrado que mantuvo incluso al salir del Palacio de Congresos. 
La rigidez de los anteriores debates se vio en este superada con la flexibilidad a la hora de repartirse los tiempos en el total de sus intervenciones. Dio juego al calentamiento. Rajoy acusó de mentir a su oponente. Pero éste cayó en la trampa de decir más tarde: “ahora es Ud. quien miente“, reconociendo implícitamente que ya lo había hecho él con anterioridad. 
Otra de las anécdotas de la noche fue el lapsus geográfico de Rajoy, al situar en la provincia de Cádiz los municipios sevillanos Cazalla y Constantina. Sin embargo Rubalcaba no le corrigió a pesar de ser diputado por la provincia gaditana. En fin, un horror lo miremos por donde lo miremos. 
Pero lo peor, sin duda, fueron los grandes ausentes: ni una mención a Blanco, ni a Gürtel, ni a ningún otro caso de corruptela política de la que los ciudadanos están totalmente asqueados. ¿Que lo hicieron para no empeorar la imagen que de ellos tiene la ciudadanía? Sin duda. Pero ¿no pensaron a caso en lo triste que nos resulta que pacten entre ellos tapar sus propias vergüenzas ante nosotros por si tienen la suerte que nos olvidemos de ellas? Lamentable. Sin duda fue lo peor. El debate lo perdimos todos.  

Las primeras 24 horas de @marianorajoy en Twitter

Lo esperábamos desde hace mucho. Sabíamos que vendría desde hace unas semanas. Sólo lleva un día con nosotros y ya nos ha dado mucho que hablar.

@marianorajoy está en Twitter y sus primeras 24 horas en esta red han sido meteóricas. A los diez minutos de lanzar su primer tweet, rozaba los 400 seguidores. A los 30 minutos, la cifra se había convertido en 2.000. En una hora superó los 4.000. Y ahora que llegamos a su primer día de vida en Twitter, @marianorajoy tiene casi 20.000 followers. Mientras que @conRubalcaba, el twitter oficial del otro candidato a las próximas elecciones generales, tardó dos días en alcanzar 10.000 seguidores.

La utilización de Twitter como herramienta de comunicación e intercambio de información ha crecido exponencialmente en los dos últimos años. Y ha sido durante las campañas a las últimas elecciones (catalanas primero y municipales y autonómicas después) cuando se ha convertido en el lugar obligado para todo candidato que presuma de estar en el mundo actual. Si la presencia en las redes sociales entran siempre dentro de una estrategia en redes sociales, el mantenimiento de un perfil en Twitter requiere la aplicación de unas reglas diferentes a las usadas en cualquier otro Social Media. Como ya he explicado anteriormente en este otro postTwitter es una gran herramienta capaz de ponerte en contacto y al mismo nivel con personas con las que jamás te hubieras imaginado que podrías hablar. Es para los periodistas un potente canal de comunicación que están en la obligación de conocer y dominar para estar en la actualidad. Y es para las marcas, personalidades, políticos y empresas un gran espacio en el que sus clientes, fans, votantes y ciudadanos en general les buscarán. Y donde si no los encuentran, los suplantarán.  Y donde, además, los que allí habitamos, los tuiteros, formamos una comunidad especial. Dentro de poco @marianorajoy lo entenderá. 


Analizando por encima la entrada del candidato del PP en la red de los 140 caracteres, llama la atención que haya querido firmar sus primeros cinco tweets (La utilización de las siglas MR suponen una firma, imitando la que Obama anunció que utilizaría en el twitter del presidente de los Estados Unidos en las actualizaciones que realizara personalmente: BO). Muy bien. No sólo @marianorajoy se ha atrevido a entrar, nos ha avisado de que no siempre gestionará él la cuenta, sino que además parece que le ha cogido gusto. Nos alegra. Enormemente. 


Pero hay algo que @marianorajoy aún no sabe de Twitter y que Daniel Ureña se ha olvidado de incluir en su oportuno post sobre sus consejos para candidatos recién llegados. Y es que una cosa que siempre hacemos los twiteros es contrastar los followers y following del personal, para saber con quién estamos hablando. Con echar un vistazo a la lista de las personas que sigue nos hacemos una idea de sus intereses. Y si no los conocemos, con pinchar y leer su bio y sus últimos tweets suele bastar para detectar el grado de interés que ese twitero despertó en nuestro candidato.   


Bien, pues justo después de que @marianorajoy lanzara ayer su primer tweet, me lancé como una posesa a escudriñar su lista de followers. Mil preguntas me acechaban: “¿quién le llevará la cuenta? ¿quién se la creó hace ya tiempo -como ha reconocido el propio partido-?, ¿quién es el primero, el elegido, al que @marianorajoy hizo su primer follow? …Como todo el mundo sabe, la lista de followers y following siguen un escrupuloso orden cronológico. Y ésto fue lo que encontré: 





Los 44 primeros following de @marianorajoy responden a twitteros normales y corrientes, muchos de ellos estudiantes, sin bio definida y con avatar de huevo. ¿?. No entendía nada, me decía. ¿Qué criterio ha seguido su equipo para elegir a los primeros que conformarán su TL? No tenía ninguna lógica. ¿Qué leerá @marianorajoy en Twitter? …porque leerá, verdad? 


Pues investigando y contrastando listas de followers/following he llegado a esta conclusión.  La cuenta @marianorajoy debió ser registrada hace tiempo (como ha reconocido el propio partido) por alguien del PP. Seguramente, algún miembro de NNGG que fue lo suficientemente rápido como para registrar el nombre antes que nadie. Hace tiempo, debió empezar a hacer follows indiscriminadamente, por sus propias preferencias, para ver las reacciones, bromear con sus amigos o por un criterio que se me escapa. Nadie le tomó en cuenta ya que sin bio y sin tuits, ninguno reconoció al presidente del PP en el que hoy es su nick @marianorajoy. 


Hasta que por fin, el equipo convenció al líder. Y el candidato a Presidente se estrenó en Twitter. ¿Quién se enteró primero?… qué grande conocer la respuesta. Su primer following, @jesusjhernández, periodista de la web de El Correo, lo tuitéo a los 20 minutos de que se produjera. 

Hmmm… Qué extraño! Y de repente, en el following nº 47, su mano derecha José Luis Ayllón y en el nº 48 su mano otra mano derecha Soraya Saénz de Santamaría. Sí, esto tiene ya más lógica. A partir de ahí, todos los follwing de @marianorajoy responden a un criterio con el que se puede estar más o menos de acuerdo, pero claro y evidente: gente de su partido en primer lugar, periodistas y creadores de opinión en segundo lugar. 


Pero, cuál fue el último follow que hizo @marianorajoy sin un criterio lógico? Éste. Se llama Alexia Abellán. Sigue a seis personas, le siguen siete y tiene un único tweet. Y si nos fijamos bien, la primera persona que siguió a Alexia Abellán, sin foto, sin bio y sin tweets fue… MARIANO RAJOY!!! Bingo!!! 





Por cierto. Ahora, justo cuando acaba de cumplir @marianorajoy sus primeras 24 horas de vida, ha emitido 5 tweets, ha superado los 20.000 seguidores y sigue a 360 personas. Su follow nº 360 es Santiago Segura.  


Y una última curiosidad, cuando @conRubalcaba hace referencia a su principal oponente en su carrera hacia La Moncloa, lo nombra en Twitter como Mariano Rajoy, y no por su nick @marianorajoy. ¿Se atreverán algún día a hablarse por Twitter, en 140 caracteres, delante de toda España?