Los ODS, una nueva forma de trabajar por el Desarrollo

Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible conforman la Agenda 2030 marcada por Naciones Unidas para todo el mundo

Trabajar por el Desarrollo es una de las mejores ocupaciones que se pueden tener, sobre todo si cuentas con esa sensibilidad especial que tienen los que se dedican, se han dedicado o les gustaría dedicarse a la Cooperación. Y yo he tenido esa suerte: trabajar con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. La primera herramienta de ONU para implantar los ODS en el mundo fue el Fondo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDG Fund por sus siglas en inglés), encargada de ejecutar programas de desarrollo en el mundo orientados a implantar los ODS, con quien tuve la suerte de poder trabajar durante año y medio.

El Fondo de los ODS ha ejecutado 23 programas de desarrollo en el mundo.
El Fondo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas ha sido la primera herramienta de ONU para implantar los ODS en el mundo.

Con esta herramienta Naciones Unidas instauró un nuevo modo de trabajar que resultó novedoso y sobre todo existoso tanto por los agentes integrados como por los resultados cosechados. Desde este Fondo de los ODS se organizó un Grupo Asesor del Sector Privado que se encargó de facilitar con su participación la obtención de experiencias en primera persona sobre empresas participantes en programas de desarrollo en el mundo.

Desde este fondo se trabajó en 22 países en el mundo con el sistema de fondos de contrapartida, que exige al receptor de la ayuda aportar la misma cantidad económica que recibe. Este modo de funcionamiento se reveló pronto como una manera muy eficiente de lograr la implicación de los gobiernos locales tanto en la petición de los programas como en el seguimiento y ejecución de los mismos. El famoso “enseñar a pescar en vez de dar el pez” cobraba sentido y se hacía realidad al lograr esta implicación de los gobiernos: al terminar la ejecución de los programas, el hecho de que hubieran sido realizados por agentes locales, garantizaba la continuidad del programa más allá del tiempo programado por Naciones Unidas.

El Fondo de los ODS ha trabajado en San Marcos (Guatemala) para acabar con la desnutrición crónica de mujeres y niños de la región.
Programa del Fondo de los ODS desarrollado en San Marcos, Guatemala, para frenar la desnutrición crónica de mujeres y niños en la región.

Los programas ejecutados a lo largo de tres años abracaron todo tipo de acciones. Y todos ellos fueron ejecutados de manera transversal por las diferentes agencias de Naciones Unidas implicadas en cada uno de los casos. Así, por ejemplo, el Fondo diseñó un un programa de Seguridad Alimentaria en San Marcos (Guatemala) dirigido a involucrar a la población local en la lucha contra la desnutrición crónica de mujeres y niños en la región, incidiendo sobre los ODS 1, 2, 3, y 10. Para ejecutarlo contó con la participación de diferentes agencias y organismos de la ONU (OMS, FAO, UNICEF y PMA) y con algunos organismos nacionales de Guatemala que funcionarion como socios locales (Ministerio de Salud y Asistencia Pública, Ministerio de Agricultura, Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutrición y con el gobierno local de la región). El resultado en concreto de este programa puede ser consultado en la página web del fondo o leer alguna de las historias que se han venido publicando en su blog.

Objetivos de Desarrollo Sostenible: un mundo mejor “sin dejar a nadie atrás”

 

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas son la llamada que hace tres años hizo ONU bajo la secretaría general de Ban Ki-moon para hacer un mundo mejor. Pretenden cumplir una ambiciosa Agenda para el año 2030 y tiene como principal fin el “no dejar a nadie atrás” . Este lema tiene una doble vertiente, ya que se refiere tanto a los receptores de las acciones y programas de desarrollo como a los agentes que deben ser responsables de proteger el planeta y hacer un mundo mejor y que somos todos.

La lista de cumplimientos propuesta por Naciones Unidas va desde acabar con la pobreza, lograr la protección y conservación del planeta hasta conseguir sociedades más justas, pacíficas e inclusivas. Y así hasta llegar a los 17 Objetivos que fueron aprobados por los 193 países miembros de Naciones Unidas con el compromiso de que fueran alcanzado por todos los países para el año 2030. Y cuando dice todos, quiere decir todos.

Al definir esta agenda, Naciones Unidas estableció una hoja de ruta para el desarrollo y la sostenibilidad del planeta que afectaba no sólo a un grupo de países (desarrollados o en desarrollo). Por primera vez, hizo un llamamiento universal a gobiernos de países, ciudades, regiones, empresas, universidades, sociedad civil… Todo el mundo, “sin dejar a nadie atrás”, debe alcanzar la Agenda 2030. Por primera vez ONU vino a decir algo así como que esto es lo que hay que hacer en el mundo, esta es la manera de dejar un mundo mejor, pero tenemos que hacerlo contando con todos.

Los ODS, que nacieron tras el fin del plazo de los Objetivos del Milenio, comenzaron a ponerse en práctica hace 3 años y han sido evaluados anualmente por todos los países, demostrando que queda aún mucho camino por recorrer. Pero también que son metas alcanzables, que ya hay países que logran el cumplimiento de algunos de los objetivos, y que el cambio y conseguir que todos tratemos de dejar un mundo mejor es posible.

Otra de las grandes novedades que aportan estos objetivos es la interconexión que todos los objetivos tienen entre sí. Es decir, que al actuar sobre uno de los objetivos necesariamente se actuará mejorando los indicadores de otros objetivos que se ven relacionados. Así, por ejemplo, si trabajando por avanzar en el ODS 5 en un país en desarrollo se facilita el acceso al trabajo autónomo de una mujer relacionado con la producción y venta de artesanía local, a la vez se estará avanzando en otros objetivos: ODS 1, fin de la pobreza (al facilitar el acceso a nuevas fuentes de ingresos para una familia); ODS 2, hambre cero (nuevas fuentes de ingreso permitirían reducir la posible deficiente alimentación de los miembros de esa familia; ODS 3, salud y bienestar (al mejorar su alimentación se verían beneficiados los índices de salud); ODS 4, educación de calidad (el acceso a nuevas fuentes de ingresos de la madre facilitarán su decisión de que los niños vayan antes y por más tiempo a la escuela); y, de la misma manera, se verían afectados los índices de los ODS 8 y 10, referentes al trabajo y crecimiento económico y la reducción de desigualdades respectivamente. O si a nivel particular alguien materializa acciones encaminadas a reducir el consumo de agua y electricidad innecesarios, puede estar incidiendo sobre los objetivos 7, 12, 13, 15…

¿Pero realmente estamos incidiendo en todos estos objetivos con tan pequeñas acciones? Sí. Para ello esta lista de objetivos fue concretada en una serie de metas alcanzables y medibles: son las 169 metas en las que se concretan los 17 ODS. Y que, en el día a día, pueden concretarse en hasta 170 acciones diarias para transformar nuestro mundo.  Así es como este llamamiento universal para salvar el planeta incluye una llamada a la sociedad civil, a las universidades y a las empresas. Naciones Unidas ha entendido que el desarrollo pasa por contar con todos: tanto para la difusión como para la ejecución o el cumplimiento de las metas. Y esto, en definitiva, es lo que significa “no dejar a nadie atrás”.

Elecciones USA: ¿el efecto estela de Trump vencerá al efecto estela de Venus?*

 
A propósito de las elecciones norteamericanas que se celebrarán en apenas unos días, ha caído en mis manos una tesis doctoral que aborda un interesante planteamiento psicológico que podría aplicarse al incierto resultado del enfrentamiento electoral de Donald Trump y Hillary Clinton. 

Según define la doctora por la Universidad de Alcalá Loreto Barrios en su tesis doctoral, el Efecto Estela se refiere al atractivo o magnetismo que desprenden algunos individuos con rasgos narcisistas que hace que las personas de su entorno los valoren muy positivamente a corto plazo pese a los aspectos negativos del individuo, precisamente como consecuencia de su narcisismo. Igualmente, establece en su tesis -que estudia el rechazo que los profesores de Proyectos de las Escuelas de Arquitectura generan entre parte del alumnado por su narcisismo- que el Efecto Venus es la tendencia mayoritariamente femenina de considerar a priori que la valoran menos de lo que lo realmente la valoran; bajo esta premisa, se da por hecho que los demás también se valoran con esa prudencia y se ignora que hay muchas personas que se sobrevaloran, lo que trae como consecuencia que acepten ser infravaloradas.

Gráfico de la doctora Barrios sobre el Efecto Estela aplicado al alumno/profesor

En este momento de final de la campaña de USA, en el que las encuestas a sólo tres días sitúan a Trump a sólo un punto de Hillary, este estudio resulta muy esclarecedor y oportuno. ¿Es el éxito de Trump una consecuencia del Efecto Estela que produce su personalidad estridente y provocadora? ¿Es posible que la candidata demócrata sea víctima de un Efecto Venus por su condición de ser mujer pese a ser la mejor preparada de la historia de su país para desempeñar ese cargo?

Que un personaje como Trump con una personalidad tan machista, populista e histriónica como la suya fuese capaz de llegar a ser candidato republicano a la presidencia de los EEUU, es ya en sí mismo algo sorprendente. Que, además, haya sido capaz de poner en dificultades la candidatura demócrata de Clinton -y está por ver si no podría incluso ganar las elecciones- resulta un fenómeno digno de estudiar.

Fuente imagen: eldesconcierto.cl

Dice el consultor político argentino Mauricio Jaitt, que la campaña de Donal Trump responde a una brillante estrategia: la de diferenciarse de manera notable de su oponente. Frente al hecho de que Hillary haya nacido y crecido en el corazón mismo de dos grandes gestiones demócratas de ocho años cada una (la de Clinton y la de Obama), Trump no podía plantearse ser “un rival amable, con apego a las normas del fair play y defensor de los valores y la buena convivencia (…) La única alternativa posible es diferenciarme de manera rotunda, plantear propuestas duras que me ubiquen en las antípodas de mi rival, con ideas que duelan pero despierten la conciencia de los americanos ansiosos de algo distinto”. Y a todas luces, ha funcionado.

Si unimos la teoría del Efecto Estela de la doctora Barrios y la explicación de la estrategia de Jaitt obtendríamos a un candidato Trump enormemente provocador, más cercano al populismo y la política como espectáculo que como resultado de un estudiado planteamiento de Gobierno y administración racional. Un candidato consciente de su menor preparación pero osado en su planteamiento, que va más allá del no tener miedo: no sólo es consciente de sus enormes diferencias e inferioridad de partida con la oponente, sino que además está orgulloso de ellas. Un candidato al que dos días antes de un debate presidencial, The Washington Post le publica un vídeo en el que se vanagloria de manosear a las mujeres y que es capaz de anular ese tema en la campaña calificándolo como una conversación “de vestuario” entre  hombres. ¿Es Trump el prototipo de personalidad narcisista que a pesar del rechazo que genera es capaz de crear un Efecto Estela en los demás y resultar atractivo a los votantes?

Fuente imagen: lanacion.com.ar

Por otra parte, la candidata Hillary Clinton, clara ganadora de la contienda muchos meses antes de que se celebraran las elecciones, ha ido viendo cómo su oponente recortaba las distancias. El balance de los debates presidenciales, en los que debería haberse puesto de manifiesto la pureza de la técnica y la preparación para el Gobierno desde la experiencia de ella frente a la fanfarronería, lo emocional y el discurso del miedo de él, no ha resultado ser una clara victoria para la demócrata. Incluso la propia Hillary ha reconocido en una reciente entrevista para The New Yorker, que el mensaje simplista y maniqueo de Trump ha sido más efectivo que la pedagogía de su discurso sobre la cuestión económica.

Gráfico de la doctora Barrios sobre el Efecto Venus aplicado al alumno/profesor.

Si tenemos en cuenta la teoría de la doctora Barrios del Efecto Venus, podríamos decir que en la candidata demócrata se ha interpretado de alguna manera cierta inseguridad frente a su oponente -que no tiene por qué ser real-, sobre todo a partir del momento en el que la defensa de Trump ante sus “conversaciones de vestuario” (sic) se basara en los ataques que la Clinton realizara a las mujeres que en el pasado acusaron a su marido de abusar de ellas. Unido a un montón de factores más (el hastío de la sociedad americana de la clase política o la facilidad del discurso maniqueísta de Trump que reconoce Hillary entre ellos), habrían acabado de hacer mella en la moral, la popularidad y las encuestas de la demócrata frente a un más que auto sobrevalorado candidato republicano que podría llegar a arrebatarle la presidencia de los Estados Unidos.

¿Es Trump una consecuencia de un Efecto Estela sobre el electorado? ¿Ha sido Hillary víctima en algún momento de un perverso Efecto Venus frente al machista de su oponente? Serán respuestas que merecerá la pena estudiar  más despacio, sin duda, a la luz del resultado de las elecciones. Pero me gustaría ir más allá. ¿Será la psicología de las emociones una importante asignatura a tener en cuenta en los equipos de campaña de demostrarse que algo así hubiera podido ocurrir en las elecciones norteamericanas? ¿Tenemos en España algún caso de políticos que generen Efecto Estela o Efecto Venus? …Muy pronto, las respuestas.

(Imagen de portada: proceso.com.mx)

*Entrada publicada originalmente el 6 de Noviembre de 2016 en ebarrioscomunicacion.blogspot.com

Pedro Sánchez y la gestión de la ‘megacrisis’

¿Agarrarse al poder o defender el interés de las bases? Si preguntáramos a los militantes qué piensan de la actitud de Sánchez darían sin dudar la segunda opción. En cambio, si lo hiciéramos entre los electores, la respuesta sería la primera. E idéntica contestación obtendríamos si preguntáramos a los votantes del PSOE.

¿Es un problema de comunicación? Sin duda. Pedro Sánchez con su comportamiento está emitiendo un mensaje que es interpretado de manera diferente según quien lo recibe. Y él mismo, probablemente, ha olvidado que su obligación es ganar elecciones y en su defecto, ganar votos o mantenerlos. Nada de esto está logrando. Y sin embargo se aferra al cargo. Su justificación de hacer lo que le piden las bases, por mucho apoyo que pudiera obtener de éstas, no le llevará a la victoria en las urnas ni al Gobierno.

Pero también hay un error en el planteamiento de partida. Pedro Sánchez encontró en las bases la excusa que necesitaba para no dejar gobernar a Rajoy. A pesar de que su orgullo quedara mortalmente herido la tarde del 22 de enero al recibir por boca del rey la intención de Pablo Iglesias de hacerle presidente, una luz se encendió dentro de él: “puedo lograrlo; puedo evitar mi defenestración política y lograr un nuevo Gobierno del PSOE”, debió pensar. Y esa idea ya nunca le ha abandonado. Punto para Pablo Iglesias que, lejos de querer gobernar con el PSOE (en realidad lo que quiere es su suelo electoral, no llevarle al poder) consiguió que se tragara ese dardo envenado de poder gobernar y alejó de la mente de Sánchez para siempre la idea de pactar con el PP. (Entre tanto Podemos ganaba tiempo para seguir robando votos al PSOE, dejando el Gobierno del PP maniatado sin poder continuar con las reformas y la previsible mejora económica. Lo que, de paso, le ha venido de perlas ahora mismo para tratar de rehacer la unidad de su joven partido frente a dos liderazgos bien distintos con sus correspondientes maneras de ver el partido.)

¿Qué ha hecho bien Pedro Sánchez? Mantener fija su postura, equivocada o no. Argumentó hacer la voluntad de las bases y de ahí no se ha movido. Esta firmeza le ha permitido una distancia importante que le ha evitado cometer errores, como el que ha supuesto la dimisión en bloque de la mitad de la Ejecutiva. Este gesto, que pretendía lograr la caída de Pedro, ha sido un error en toda regla: una vez que se han ido, ¿quién le va a plantar cara y oposición en la próxima Comisión? Nadie. Es más, saldrá nombrada una nueva a su imagen y semejanza. Punto para Sánchez.

Pero lo que es un acierto aparente, fijar al PP y a Rajoy como principal enemigo, tiene el peligro de obviar al verdadero león que acecha para devorar a su presa: Podemos. Infravalorar a tu adversario rara vez tiene sentido, si no es para hacerle el vacío –válido en sólo algunas situaciones-. Pero una vez que no sólo no se lo hace sino que se sienta a negociar con él para llegar al poder, Sánchez ha demostrado tener poca visión y perspectiva de lo que realmente estaba ocurriendo en este momento.

¿Qué más ha hecho mal? Creer que con tener contentas a sus bases mantenía a salvo el partido. Falso. A la vista está. Su partido, más dividido que nunca, no ha hecho más que pulverizar sus propias marcas históricas de fracasos electorales. Las bases del PSOE le podrán mantener en la secretaría general, pero nunca le van a hacer ganar elecciones.

¿Qué va a hacer Sánchez? Probablemente mantenerse en su postura, aferrarse al poder que le otorgan las bases y seguir negociando con Podemos y nacionalistas un pacto que nunca llegará y provocará la convocatoria de unas terceras elecciones con un PSOE dividido y probablemente escindido… “Divide y vencerás” es una de las estrategias de guerra y política más antiguas que se conocen. ¿Quién sería el cabeza de la oposición en ese escenario post electoral? Minipunto para el equipo de los de Iglesias. De nuevo.

¿Qué debería hacer ahora el secretario general socialista? Cambiar el paradigma en el que se mueve. Redefinir a su enemigo y marcar de nuevo su objetivo: mantener su electorado y no perder ni un voto frente a los nuevos partidos: Ciudadanos y Podemos. Sus bases, después de este enrocamiento de Sánchez contra el PP, podrían apoyarle si lo vendiera bien. Permitir un Gobierno del PP no es tan malo como creen: es lograr mantenerse como líder de la oposición. Ser quien verdaderamente marca los pasos al Gobierno y forzar la adopción de medidas que electoralmente beneficien a su partido. Es también permitir al PSOE hacer una oposición que ni Iglesias ni Rivera conocen ni dominan. Es dejar que su partido se mueva en las aguas que conoce y en las que se mueve con agilidad frente a la torpeza de los nuevos. ¿Recuerdan las iniciativas presentadas en el Congreso por los de Iglesias en la legislatura más corta de la Historia? Se rieron de ellos en el Parlamento, les acusaron de falta de rigor y les dejaron en ridículo. Con la gran trayectoria política de muchos de sus diputados, con las buenas cabezas que cuentan en sus filas, el PSOE podría vapulear a las nuevas fuerzas parlamentarias si quisiera. Y eso, acompañado de una eficaz estrategia en medios y mensajes, podría calar en el electorado que ya le abandonó.

No todo está perdido para Sánchez si es capaz de recuperar una postura coherente para el electorado y no se mandan y se reciben mensajes equívocos y contradictorios. La supervivencia del PSOE, tal y como lo hemos conocido hasta ahora, aún es posible. ¿Será capaz de gestionarla?

De vídeos, rotuladores y la creatividad al servicio de la campaña #26-J

(artículo escrito para Magazink el 24-06-16)
Dicen que segundas partes nunca fueron buenas. Aplíquese a libros, películas, relaciones amorosas… Pero no a campañas electorales. La repetición de elecciones por primera vez en España nos ha dejado un derroche de creatividad en los partidos políticos como los que hasta ahora nunca habíamos visto. Y esto, sí es bueno.
Es bueno porque hace que los equipos de campaña tengan que superarse. Porque el hecho de llegar convocados 6 meses después de nuevo a las urnas, para encontrarnos de nuevo con los mismos candidatos y los mismos programas (con nuevas y originales formas, eso sí, como el de Podemos, convertido en un catálogo de IKEA), ha convertido esta campaña en una auténtica batalla de ingenio y creatividad.
Y es que el uso mayoritario de Internet y las redes sociales ha cambiado sustancialmente el modo de hacer política. Si antiguamente, la creatividad se debía aplicar a elegir qué objeto de mercandishing resultaría más efectivo (y hemos visto desde polvorones hasta magdalenas, pasando por unos originales rotuladores del PP), ahora Internet lo soporta todo. Los spots electorales, que llevan dando la batalla en política desde los años 50 en EEUU (según nos explica Xavier Peytibi en este artículo), han sido los verdaderos protagonistas de esta campaña y han servido más que nunca para soltar verdaderos ZASCAS a los contrarios con simpatía, sentido del humor y gran éxito de público y crítica en muchos casos.
Y es que el marketing político ha cambiado en los últimos años. Desde que se inventaron, los vídeos electorales han tenido una grandísima importancia (¿recuerdan el doberman del PSOE en 1996?). Ahora, la posibilidad de que éstos puedan verse de manera libre y gratuita por Internet, redes sociales, WhatsApp o Telegram ha permitido que proliferen de manera asombrosa. Y es que, claro, ya no hay que pagar por carísimos 20 segundos de publicidad en televisión para que se emitan; ni que su visionado se limite a los espacios gratuitos que la televisión pública está obligada a ceder según un cada vez más anticuado reglamento electoral (como la prohibición de publicación de encuestas durante los últimos 5 días de campaña que es abiertamente burlada en Internet y medios o la cuestionada existencia de una obsoleta jornada de reflexión).
Y así, entre el abaratamiento de los vídeos al limitarse su coste a la creatividad y la producción y la necesidad de despertar y mover de su cómodo sillón al electorado, hemos podido asistir a un gran espectáculo de creatividad y respuestas de partido a partido a través de los vídeos. Son tantos y tan buenos la mayoría que da pena no nombrarlos todos, pero seleccionaremos unos cuantos (otra gran selección, en este post de Peytibi).
Tras el debate electoral a cuatro (gran acierto ponerlo al inicio de campaña y no a mitad como acostumbraba a estar), Podemos publicó un genial vídeo en el que se defendía de la acusación del PSOE de que sólo le preocuparon los sillones en la anterior negociación. El PSOE, por su parte, decidió ridiculizar el programa electoral podemita: un país no se vende por catálogo. El PP ha pisado fuerte esta campaña con varios vídeos: el de los gatos y el billar entre los mejores. Y otros como el del hipstero los moteros o el despertador, no han llamado tanto la atención por ser reediciones de los de la anterior convocatoria. A ellos les responde el PSOE con este ingenioso spot sobre los momentos insuperables del verano: imagínatelos sin Rajoy, para mí uno de las mejores creatividades socialistas de esta campaña.
Pero aquí ha habido zascas de todos los colores y direcciones: si hemos visto al PSOE contra PP (un clásico) o a PP contra los votantes de Ciudadanos, merece una mención la respuesta de los naranjas a la última creación pepera: una quitada de careta en toda regla, un hablar sin tapujos y sin vergüenza disfrazada del eufemístico “voto útil”. Esta vuelta de tuerca de la formación azul tuvo pronta respuesta en la de Rivera que viene a decir así no, señor Rajoy. O la ridiculización del PP a la campaña de Podemos y sus sonrisas, atacando con gestión y resultados la campaña de las emociones que ejecuta la formación de Iglesias. Por cierto, que para emociones, la que despierta el otro gran vídeo de Unidos Podemos, el de las tablas (han sido muy pocas las creatividades audiovisuales de los morados en esta campaña, pero muy muy buenas todas ellas).
Y ha habido más. Mucho más. En la creatividad de los mensajes que, a pesar de ser repetidos, suenan a nuevos. En la focalización de nuevos públicos -como Albert Rivera, que pasó 24 horas con un famoso youtuber– o en la segmentación de públicos y polarización de mensajes en partidos que hasta ahora no nos tenían acostumbrados a ello (como el PP, con sus anuncios en Internet en provincias susceptibles de perder escaño). Por todo esto, me parece que ha sido una gran campaña en cuanto a creatividad. Un auténtico espectáculo de ingenio desde todos los partidos que han logrado superarse y llamar la atención de sus aburridos votantes. Veremos este domingo qué partido convierte mejor el ingenio en votos. ¡El espectáculo va a comenzar!

El PP, el 26-J y la segmentación

El PP se ha puesto las pilas de cara al 26-J. Segmentación geolocalizada de publicidad online, agresividad en discursos y anuncios, mensajes incisivos que tapan los mayores agujeros de sus propuestas… Sorprendentemente, esta es la campaña que está desarrollando el PP para las elecciones del 26-J. 
Y hablo de sorpresa porque no es eso a lo que nos tienen acostumbrados. Mucho menos en el partido del candidato que, siendo presidente, ha dado ruedas de prensa a través de un plasma. El partido que menos y peor ha comunicado sin duda en los últimos años, el que se centró tanto en la recuperación económica del país que se olvidó de contarlo a sus ciudadanos, el partido que no fue capaz de revalidar un gobierno a los 4 años de su mandato. 
Pues eso se acabó. Al menos en esta campaña. Hay nuevos aires que lo demuestran en todas sus acciones: desde los vídeos electorales hasta la publicidad online. Han estudiado las encuestas, han visto donde flojean, dónde está su audiencia, dónde les interesa actuar más, y qué motivos deben dar a esos ciudadanos para que les voten. Y para muestra un botón:  
Anuncio segmentado localmente del PP en Facebook. 
Anuncio segmentado localmente del PP en webs. 
Ambos anuncios -encontrados por una servidora mientras navegaba con su móvil anoche en una “provincia caliente del PP”-, segmentados geográficamente, tienen un mensaje claro: votar Ciudadanos es votar Podemos. Conscientes como son del agujero de votos que tiene su pipa de conversión hacia el partido de Rivera, ¿qué mejor manera que disfrazar su candidato con una coleta para identificar gráficamente qué supone en esa provincia votar al partido naranja?  
En ambos casos el anuncio derivaba a una landing page alojada en pp.es en la que, con un diseño actual, moderno, minimalista, sencillo y conceptual invitan a visitar la web electoral: ahoramasquenunca.es. En ella se suceden los diferentes vídeos electorales que ha puesto en marcha el PP para esta campaña. Aunque no están todos: echamos de menos el polémico vídeo de la línea roja, en el que se criticaban los vetos para pactos post electorales tras el 20-D (quizás por ser un vídeo de la precampaña electoral?). 
Página de aterrizaje de la campaña online del PP. 
Pero no han sido los únicos cambios. También los vídeos electorales, que ya en las pasadas elecciones apuntaban a otras maneras de comunicar, han seguido hablando un nuevo lenguaje que trata de acercarles más a la sociedad: haciendo uso del mejor sentido del humor, el que es capaz de reírse de uno mismo, han tratado de seguir quitándose algunos clichés, como con el vídeo de los hipster o los moteros
Y han ido más allá. Han atacado -con una acertada comparación en el vídeo del billar– las “carambolas” electorales que supuestamente muchos ex votantes del PP hicieron en pasadas campañas: votar a Ciudadanos para castigar al PP, pero esperando su posterior apoyo a Rajoy. Han dejado por incongruentes a todos aquéllos que, por no votar al presidente en funciones, eligen opciones con las que no están de acuerdo, como en el vídeo de los gatos.

Segmentación estratégica

En definitiva, que lo que está haciendo el PP en la campaña de las primeras elecciones repetidas en España es aprender de los errores pasados, continuar con las buenas acciones iniciadas en las últimas (prueba-ensayo-error…) y estudiar de verdad cuáles son sus verdaderos agujeros en la pipa de conversión de votos peperos: el voto castigo que se escapa a Ciudadanos, el voto castigo que se le niega al PP por ser Rajoy el candidato o el voto joven que huye porque piensa que es de otra generación (también han hecho un guiño a las generaciones que les son fieles con un emotivo vídeo sobre la sabiduría de la experiencia en el vídeo de la abuela).
Y lo que es más importante: han atacado de manera incisiva allí donde más les duele analizando los datos (muchos, muchísimos en la época de la política digital) y preparando campañas segmentadas. Aprovechando las oportunidades que da Internet y las redes sociales de preparar mensajes dirigidos donde se encuentra realmente su audiencia y atacar donde más falta les hace. Bienvenidos al mundo de la política y el marketing digital. 

Confluencia IU+ Podemos, igual a suma de votos? Tuyos, míos, nuestros

Acabamos de conocer, de la mano de Metroscopia, el primer adelantamiento virtual que la izquierda realiza al PSOE, el hasta ahora único abanderado con suelo electoral en el centro izquierda de este país.
Y digo, a conciencia, “adelantamiento virtual”. No hablo de sorpasso -a pesar de ser el término de moda en estos días- ya que nuestro riquísimo idioma nos permite utilizar el término español que define la misma acción. Hace unos días la RAE ponía en marcha una campaña en defensa del castellano en el mundo publicitario (recomiendo ver el vídeo si aún no lo ha hecho: imperdible). Igualmente, entiendo, en el mundo periodístico y político debemos evitar el uso de voces extranjeras y utilizar las muchas que tiene nuestro rico vocabulario. Que empezamos por Italia y acabamos por EEUU… (Y eso a pesar de que el amable administrador de la cuenta de Twitter de la RAE quiso explicar a un tuitero el significado de esta voz italiana que no recoge nuestra regia academia lingüística)
Pues eso: adelantamiento. Y virtual, sí. Porque una vez más los encuestadores de este país se la están jugando teniendo que predecir comportamientos electorales ante situaciones y variables completamente desconocidas y con giros jamás vistos en nuestra democracia. El resultado de esta última encuesta es posiblemente de los más virtuales en este sentido de los que hemos conocido. Y más si tenemos en cuenta como se ha hecho la “fusión” entre los partidos de izquierda que ha permitido por primera vez hablar del desbancamiento del PSOE como garante de la izquierda.
Hace sólo dos semanas se hacía oficial una confluencia entre los dos partidos (IU y Podemos). Se venía acariciando por alguno de los voceros mediáticos de la formación morada desde la misma noche electoral del 20-D: ya entonces se jugaba con el dibujo que el hemiciclo habría tenido esa noche si hubieran unido sus fuerzas.
Y tras el 20-D, Alberto Garzón, el joven dirigente de IU, era el político mejor valorado en todas las encuestas: ocurrió en el barómetro del CIS en febrero y en el de mayo. Tanto es así, que muchos se preguntaban qué tenía este joven político que a todos gustaba. Y tenía, y tiene, una mezcla de muchas cosas: sencillez, coherencia, pasión, convencimiento de su causa, capacidad de arrastre de los sectores más jóvenes e idealistas y, fundamentalmente, una mejor imagen -más suavizada y menos soberbia- que la del dirigente de la fuerza morada. Tanto, que hay quienes piensan que los movimientos del joven Alberto están llenos de audacia y que puede merendarse a Iglesias.
Lo cierto y verdad es que IU ha logrado como nadie rentabilizar unos votos que no tiene. Con el resultado en la mano del 20-D, esta formación obtuvo casi un millón de votos. La caprichosa Ley D´Hont los dejó convertidos en sólo 2 escaños por Madrid. Pero ya era un gran mérito: estando fuera del discurso global de partidos (que se jugaba oficialmente a 4) logró hacerse un hueco gracias, sobretodo, a una campaña de comunicación rompedora y que logró calar en un público hambriento de oír y ver nuevas formas de hacer política. Y ellos fueron capaces de transmitirlo. Con creces. Y lo que es mejor, negociar después con el crecimiento exponencial que las encuestas le otorgaban. 
Ahora bien, ¿qué se espera de esta confluencia IU-Podemos? Muchos han especulado con un terremoto electoral. Otros, vaticinan el final de una de las dos formaciones. Pero la realidad es que contar a priori con que unidos lograrán la suma de los votos de ambos por separado no es real. Tan simple como que cada uno de sus votantes reales se decantó por una de las dos formaciones y muchos de ellos jamás votarían a la otra.
Podemos ha logrado cosechar tanto suelo electoral gracias, en parte, a haberse alejado de los discursos tradicionales de izquierda que asustan a muchos españoles; gracias a haber disfrazado sus propuestas, haberlas identificado con la lucha contra la “casta” y a favor de la “gente”. Este maniqueísmo, adornado con grandes dosis de populismo y una apabullante exposición mediática, han otorgado una carrera meteórica a la formación morada. Pero no es bastante.
Como he comentado en anteriores ocasiones, Pablo Iglesias y su formación tienen claro que el objetivo es el Gobierno. El poder total. Sin ataduras. Por eso mareó la perdiz todo lo que pudo a Sánchez tras el 20-D y le lanzó un dardo envenenado. Porque en realidad nunca estuvo interesado en cogobernar con él. Fue todo una estrategia muy bien planificada y ejecutada. A pesar de que Pedro no se haya dado cuenta hasta hace bien poco. O sí e intentó en vano que quedara retratado. Pero no tuvo en cuenta que Iglesias era más listo: siempre jugó con él y sus aspiraciones de gobernar y fue Sánchez quien ha dejado al aire su ambición.
También comenté hace poco que de cara al 26-J ganaría respecto al anterior contienda quien cambiara algo: si siempre haces lo mismo no esperes resultados diferentes, decía Einstein. Y a la vista de los resultados de la última encuesta, se cumple la frase de nuestro amigo Albert: crecen los que han cambiado (IU y Podemos) y el que no hizo nada, que es también una acción. Se mantienen en bajada quienes siguen el mismo discurso que antes de las elecciones (PSOE y Ciudadanos) desgastados también por su papel -sobretodo virtual- de presidenciables tras el 20-D.
Podemos e IU mantendrán sus siglas, sus campañas, sus agendas e incluso sus cuentas separadas de cara a las próximas elecciones. Hacen bien: no se puede contar con que funcione el “tuyos, míos, nuestros” por mucho amor que al principio haya. De hecho, es la única manera que tienen de no enfadar a sus electores. Porque aunque las bases de ambos partidos aprobaron mayoritariamente la confluencia, una cosa son las bases y otra muy distinta sus votantes.
¿Será entonces más bien una confluencia encaminada a eliminar del mapa la formación clásica de la izquierda española? ¿Habrá sabido vender Garzón muy bien la piel del oso antes de cazarlo por haber logrado ya 13 puestos de salida para su formación desde antes de la votación? ¿Sentirán sus votantes que han jugado con su confianza y repartido sus votos como si fueran cromos? ¿Será posible que los teóricos políticos y académicos de Podemos no hayan medido con lupa este movimiento? ¿Hablaremos entonces de un adelantamiento al PSOE virtual o real?
Por suerte en política, como en la vida y en los gustos, no hay nada escrito. Y la función no acaba hasta que no se baja el telón. El espectáculo sólo acaba de empezar.

Por qué ante el 26-J ganaría quien más arriesgara

La repetición de las elecciones -que no celebración de elecciones anticipadas- el próximo 26 de Junio tienen la peculiaridad de que no cuentan con antecedentes en la joven historia de nuestros 40 años de democracia.

A ellas la ciudadanía llega cansada después de haber visto a unos dirigentes políticos incapaces de ceder un ápice sus aspiraciones por el poder a pesar de haber pregonado a los cuatro vientos que era tiempo de negociación. La falta de cintura, las imposiciones de los aparatos y la ambición por llegar al poder a cualquier precio, han demostrado la falta de altura de miras de todos ellos.

Y aunque paradójicamente el que mejor punto de partida tiene es quien menos se ha movido de su posición, lo cierto es que Rajoy llega muy desgastado a esta cita electoral. Ha sido el candidato del PP desde el 2004, ha gobernado sin tiempo para que las reformas y los difíciles e incomprendidos ajustes se hayan notado apenas en la economía doméstica y los casos de corrupción le aflotan y atosigan sin remedio.

Sánchez, de quien ya hemos hablado anteriormente en este blog, ha bailado al ritmo que le marcaba Iglesias: ahora te propongo de presidente y te impongo el Gobierno, ahora no pacto contigo y te tumbo la investidura al tiempo que prometo volver a negociar, ahora me saco un conejo de la chistera y te vuelvo a deslumbrar con fuegos de artificio con Compromís. Se ha desgastado y quemado casi del todo.

Iglesias tenía muy claro cuál era su objetivo y ha jugado a la perfección sus cartas como ya comentamos también hace unos posts. Apoderarse del suelo electoral del PSOE es su gran objetivo y lucha por ello con ahínco, sabiendo que la sociedad española tiene difícil decantarse mayoritariamente por una fuerza de izquierda. Pero sus diferencias con Errejón también le han pasado factura y en los últimos sondeos se observa una bajada en la intención del voto para el partido morado -aunque, eso sí, en las últimas contiendas han sido siempre los únicos en lograr remontar resultados durante los 15 días de campaña-.

Rivera, por su parte, ha sacado partido como nadie a unos 40 escaños que el 20-D pudieron saber a poco. Pero, no nos engañemos, es un gran triunfo para su estreno en unas elecciones nacionales. Aunque quizá le pase factura su predisposición a pactar con los partidos de la vieja escuela, como ya hiciera en las autonómicas y municipales sin que, de momento, se haya notado demasiado los nuevos aires que aseguran traen a la política española.

Y todos repiten. Esa es su intención. Apenas habrá movimiento en las listas salvo de momento las anunciadas en el PSOE por decisión propia de los interesados. ¿Cómo van a justificar ante el electorado que les votó hace 6 meses su incapacidad para formar Gobierno y pedirles de nuevo su confianza si no cambiaron nada de su propuesta? ¿Cómo esperan obtener resultados diferentes si se realizan las mismas acciones?

Por eso, y porque no existen precedentes en nuestro país, es posible que quien más pudiera ganar fuera quien más arriesgara. Quien apostara por el cambio. Quien decidiera cambiar al cabeza del cartel. Y no. No es una locura con tan sólo dos meses. Después de lo que llevamos andado, y con el agotamiento-aburrimiento de los electores, sólo el que presente una cara nueva podrá garantizar ante el electorado al menos una nueva intención de hacer las cosas. Una nueva ilusión. Un nuevo modo. Una nueva acción.

Los tiempos, las campañas, los medios, las estrategias… todo ha cambiado ya en política. Es hora de adaptarse y reconocer el fracaso. Asumir que hay margen de mejora y que hay valores y cantera suficiente dentro de los partidos para presentar nuevas caras y nuevas energías. Arriesgado, sí. Pero posible y con mayor garantía de honestidad seguro que volver a presentar los mismos candidatos y los mismos programas. ¿Irreal para nuestra España y con nuestros partidos? Totalmente. Pero soñar es gratis.

¿Crisis de migración o migración de crisis?

La Unión Europea ha hecho frente a la masiva llegada de inmigrantes sirios que han entrado en los últimos meses en Europa huyendo del conflicto sirio con las tropas del IS.

Foto 20minutos.es
 
Esta crisis migratoria sin precedentes, que nos ha dejado impactantes imágenes sobre el estado en que sobreviven huyendo de su país, ha calado en las conciencias de la Joven Europa, vista ahora como esa tierra prometida llena de posibilidades para miles de personas que huyen de la guerra en su país.

Foto infonews.com

Tras varios meses de preparación y varias semanas de negociación, la UE ha firmado finalmente un acuerdo con Turquía para la gestión de esta crisis en la que se ha acordado la posibilidad de devoluciones de inmigrantes a Turquía, el estudio de manera individualizada de los casos para determinar los que serán considerados como asilo y el despliegue de ayuda económica y material para atenderlos en sus campamentos de refugiados.

Los principios que han regido este acuerdo se basan, fundamentalmente, en mantener la legalidad de la entrada en Europa de inmigrantes y actualizar a la situación la libre circulación de fronteras que el Acuerdo Schengen mantenía para toda Europa, progresivamente, desde que se firmara en 1985 por los entonces estados miembros. En ese acuerdo se establecía que correspondía a cada país la vigilancia de sus fronteras externas para los ciudadanos de estados no miembros así como la inmigración irregular ya que, una vez dentro de Europa, el derecho a la libre circulación de los ciudadanos europeos primaba sobre el control fronterizo.

Refugiados sirios ante una frontera cerrada.

¿Estaban bien definidos los límites de este acuerdo? A la vista está que quedaban algunos flecos sueltos por los que se han venido colando ingentes cantidades de inmigrantes por España hace unos años, Italia poco después y Grecia y Macedonia muy recientemente como consecuencia de la guerra en Siria. Y quizá este acuerdo sirva para terminar de definir cómo actualizar y llevar a la práctica un acuerdo que tenía algunos puntos débiles. Tantos como para que algunos estados miembros hayan decidido cerrar sus fronteras para evitar el paso y asentamiento de más inmigrantes a sus países.

Niños sirios en campamento de refugiados. Foto ecodiario.eleconomista.es

Es cierto que hay muchas variables que se deben tener en cuenta: la necesidad de buscar una vida mejor que anima a embarcarse en la aventura de migrar y abandonar su país con lo puesto a decenas de miles de familias enteras. La existencia de mafias y traficantes que se enriquecen al asegurar un futuro mejor a estas familias que se juegan la vida en llegar a Europa. El drama humano que supone la llegada de personas sin recursos a los países vecinos del norte, ricos y sin guerra (aparente). La meta de todos ellos por llegar a Alemania, que resulta cuanto menos sorprendente. La llegada del terror por atentados islamistas al corazón de Europa (que empezó el 11-M, pero que parece que Europa ha empezado a sentir como propia tras los atentados de París el 13-N pasado y los de hoy mismo (22-M) en Bruselas.

Desalojo del Aeropuerto de Bruselas. Foto Laurent Dubrule EFE
Lo cierto es que tras el 11-S las guerras han cambiado en el mundo desarrollado: ya no se producen entre batallones de combate en un campo de guerra, sino en los lugares habituales de paso entre los ciudadanos de un país como son una estación de tren, un aeropuerto, una sala de fiestas o la boca del metro. El desconocimiento de quién es el que podrá hacer daño les hace aún más peligrosos a ellos y a los ciudadanos más vulnerables. Pero forma parte esta nueva guerra: el terror es su principal arma.

Niño sirio ahogado en la playa. Foto ABC.es
¿Ha sido poco humana entonces la respuesta de la UE ante esta crisis o al contrario ha sido más bien tibia al no atacar la raíz del problema? ¿Es incompatible en este siglo XXI mantener la libre circulación de ciudadanos europeos con la seguridad e integridad de los mismos? ¿Es legítimo tener temor ante una avalancha humana así o somos los  más insolidarios de la Historia por permitir que los niños mueran ahogados mientras tratan de alcanzar la costa griega?

Calles de Alepo (Siria). Foto elmeme.me

Y mientras, el Estado Islámico, avanza sus tropas en Siria y continúa sembrando el terror por aquéllas tierras y también fuera de ellas. ¿Cómo casamos la acción humanitaria con la gestión eficaz de los recursos de un país? ¿Aceptamos por humanidad a todos los que huyen de la guerra o acogemos sólo a los que sabremos que podremos dar trabajo, casa, comida, educación y sanidad? ¿Deben quienes vengan asumir las costumbres del país e integrarse en la sociedad que les acoge o pueden mantener sus tradiciones para legarlas a sus descendientes y que no pierdan sus raíces? ¿Está fallando Europa en la gestión de la crisis o en la Comunicación de cómo lo está gestionando? ¿Nos encontramos entonces ante una crisis de migración o ante la gestión de una migración de crisis? ¿Cuál es la respuesta más adecuada?